Las comunicaciones vehiculares permitirán dotar a nuestros coches de mecanismos adicionales de seguridad y confort. Entre otros, proporcionarán nuevas medidas activas de seguridad, al habilitar que los vehículos cercanos se intercambien diversa información y emitan avisos ante posibles incidentes. Además, los automóviles podrán avisar a otros vehículos que se aproximen para evitar accidentes o retenciones de tráfico. Los coches podrán también comunicarse con elementos de la red vial, de cara a mejorar la seguridad e incrementar la eficiencia de nuestras carreteras. Por último, todas estas nuevas capacidades de comunicación de la que dispondrán nuestros vehículos podrán también emplearse para dotar a los mismos de conectividad con Internet y proporcionar en los coches acceso a numerosas aplicaciones de ocio y productividad (como por ejemplo, navegación web, correo electrónico, descarga de contenido multimedia, juegos online, etc.).